Qué ver en Sevilla
La Catedral, con la Giralda, y el Real Alcázar, un palacio mudéjar con jardines que parecen de otro mundo, forman el corazón monumental. Muy cerca, el barrio de Santa Cruz es un laberinto de callejuelas, patios y plazas con naranjos.
La Plaza de España y el Parque de María Luisa fueron escenario de la Exposición Iberoamericana de 1929. Al otro lado del Guadalquivir, Triana es el barrio de la cerámica, los mercados y el flamenco. Las Setas (Metropol Parasol) ofrecen una mirada moderna sobre los tejados.
Cuándo ir
Primavera y otoño son ideales. En abril coinciden la Semana Santa y la Feria, dos experiencias únicas pero con la ciudad llena. En julio y agosto se superan a menudo los 40 °C.
Cómo moverse
El centro histórico es compacto y se disfruta andando o en bicicleta. Hay tranvía, metro y autobuses; la estación de Santa Justa conecta con Madrid y Córdoba.
Qué comer
Tapas por encima de todo: salmorejo, espinacas con garbanzos, pescaíto frito, montaditos y jamón ibérico. Un rebujito o un fino acompañan bien.
Consejos para tu viaje
- Visita el Alcázar a primera hora y deja el paseo por el río para el atardecer.
- Un espectáculo flamenco en un tablao o una peña es imprescindible.
- Si tienes un día más, Córdoba y su Mezquita-Catedral quedan muy cerca.